Sal y flores para la placenta / Vámonos

By Rubén Darío Roca - julio 29, 2020

                                     Relatos de un parto en casa 


Habían pasado cinco horas desde la expulsión del tapón mucoso, era notable el agotamiento de Marcela. De vez en cuando entraba a la ducha para que el chorro de agua caliente masajeara su espalda, las contracciones eran muchísimo más seguidas y fuertes; cada vez que llegaba una, su cuerpo era un seísmo, comenzó a clavar sus uñas en mis brazos, apretaba los dientes, pujaba con fuerza.

La cámara seguía grabando todo desde un rincón de la habitación, yo intentaba estar prudentemente cerca de Marce, a una distancia que no invadiera sus movimientos. En ocasiones me agarraba del cuello, juntaba nuestras frentes para caminar de un lado a otro lentamente, como danzando, recorriendo kilómetros en un pequeño círculo en zigzag dentro del cuarto, su respiración pasaba en segundos de un ligero silbido nasal a un huracán intermitente.

En algún momento, nos detuvimos en la esquina de la cama. Se sentó dejando las manos en mis hombros luchando contra el dolor y el cansancio; de pronto entre labios preguntó la hora

 — 2:32am – respondí.

Desplomándose,  con el último aliento que le quedaba comentó:

— Tenemos muchas horas en esto, vámonos.

Como un rayo fui a avisarle a mi suegra, que estaba impaciente en el comedor abrazando un bolso que le había pedido arreglar unas horas antes

— Nos vamos al hospital, todo estará bien.

Al escuchar esa frase, la cara de la señora reveló un alivio abismal, ella deseaba con alevosía que ese momento llegara, puesto que todo el tiempo desaprobó nuestra idea de no acudir a la medicina.  

Vestí a Marcela con extrema cautela, la tomé en brazos y antes de salir volteé a mirar a la cámara que justamente estaba retrayendo el lente como anunciando que hasta ese momento nos acompañaría; la sensación de soledad se hizo presente, ahora el monstruo hospitalario se sobaba las manos, íbamos camino a lo que no deseábamos.


  • Share:

You Might Also Like

0 comentarios