“Amor, debemos arar y
sembrar
nuestros momentos para que
se
sigan desprendiendo las
palabras a
pétalo infinito”
La poesía en una constante
serendipia. “Usted está buscando lo que no se le ha perdido”, dice la abuela, y
el poeta no espera encontrar la quinta pata del gato, sino una metáfora que le
esté destinada, el esplendor de una imagen afortunada.
¿Hay un ser más atento, más
abierto a las posibilidades de lo inesperado, que el poeta, el músico, el
fotógrafo, el pintor? ¿Un artesano que prueba nuevas maneras de modificar o
hacer sus objetos y da con una distinta a la que tenía en mente, y mejor? ¿No
es la ciencia, que descubre el misterio esencial sin develarlo por completo,
una especie de poesía?
Este libro de Rubén Darío
Roca, es un hallazgo personal. Para mí, que desconfío de las ediciones
digitales de lo que sea, que me parecen inexistentes, que me apego al “atraso”
del libro de papel como apreciadísmo e insustituible (ufff); plantea las
inmensas posibilidades de la tecnología más elemental, al alcance de las
mayorías. Es evidente que cada poema fue (es) primero un mensaje de WhatsApp
sobre lo cotidiano bajo la mirada atenta y también crítica del poeta. Un día
revisándolos, para seguro borrarlos, se da cuenta de que hay algo allí, que ha
trascendido la simple comunicación:
“Presente nuestro que arroja distancias a
diestra y siniestra, haciéndonos sufrir el desamparo de la presencia para
destruir el acompañamiento, dándole pequeños espacios de telefonía y redes
sociales que al final nos mantienenla esperanza dentro de la pantalla.”
Especialmente pensado para
jóvenes, pensado por un joven, en un lenguaje ídem, demanda compartir los
“mensajes/poemas”:
“Este libro debe ser
compartido todas las veces que sea posible, no se lo quede, hágale un repost.”
Trabajar desde la brevedad y
en los códigos de la pantalla de la aplicación mencionada, puede ser una
estrategia inestimable para estimular la escritura creativa de los usuarios
diversos, acercar lo poético a todos con sencillez y belleza:
“Contigo eso de extrañar el
doble es literal y redondo.
Estás embarazada”
Revise sus mensajes y arme
usted, entonces, nos dice Rubén, su libro del día a día. Convoque a la
serendipia que le pertenece, que todos tenemos nuestro poco de azar con el
viento a favor de la alegría.
Ana María Oviedo Palomares.

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