TODAVÍA NO SÉ

By Rubén Darío Roca - julio 11, 2020



RUBÉN DARÍO Y SU CLARIVIDENCIA PAISAJISTA EN TODAVÍA NO SÉ

 

El nombre del autor de este poemario nos hace pensar en el Rubén Darío modernista, pero no.  Se trata de Rubén Darío Roca, nacido en Barinas, en 1991.  Es decir que nació bajo el cielo de libertad del llano venezolano y es uno de los herederos de la vanguardia poética de la saludable Literatura escrita en Venezuela.

 

Así pues, este libro que nos regala, con el título sugestivo “Todavía no sé”, la mirada de la generación de Oro de la República Bolivariana de Venezuela, que no sólo es hábil en el deporte sino que posee el discurso de la belleza, la esperanza, la lucha, el compromiso y la vida.

 

Con éste título Rubén Darío nos habla de la duda, esencial para un escritor, pero también nos refleja la capacidad para expresar las inquietudes propias ante el presente y el futuro de la revolución bolivariana, la amistad, el amor y la muerte, como sino de esta época en que nos encontramos: tiempos convulsos en que la juventud venezolana se debate entre el progreso y el colonialismo.

 

Su trabajo es de alta factura discursiva y en él podemos leer metáforas cargadas de intencionalidad para definir los procesos existenciales de quienes están a merced de la vida y del entusiasmo, comprometido, abordando desde la poesía, la entrañable esencia de la descolonización como parte de la afrenta libertaria.

 

“Por allá” es el poema que abre este libro. Se inicia pues la duda sobre el futuro pero también la certeza de la solidaridad, de la inquebrantable querella, de la importancia de no dejarse avasallar por el Síndrome de Estocolmo, dando pie a la palabra que se revela única y ferviente asaltándonos luego con la lectura “Con la Bandera”, cual símbolo de la lucha permanente por el futuro.

 

Su voz poética es constante en los 40 poemas que conforman este trabajo y la temática del mismo se divide entre el amor humano, la revolución y la muerte que nunca deja de ser esperanza.  Y no sólo el amor como enamoramiento sexual, sino también el producto del desengaño, de las dudas, de la angustia y las anticipaciones catastróficas que se tienen ante la posteridad. Así pues podemos leer que su angustia que es la angustia universal:

 

“El desengaño porque no comes cuento

lo amorfo de mis brazos torcidos

lo útil de un lagrimal de más

esa abstinencia obligada por gusto

una historia interrumpida por el cuestionamiento mutuo

recuerdos matemáticos de una única noche

la negación por lo que nos espera

esa rara forma de dormir con la pierna en el abdomen

los fármacos y el alcohol que desobedecen la despedida

tanta resaca

                     tanto tiempo

                                         tanto reclamo

                                                                tonta alegría.”

 

Las despedidas a los amigos muertos se abren entre el dolor oculto de los versos y nos dice el poeta:

 

“Aquí nos despedimos

por  la  sinceridad de los poetas

confieso que mi temor a la distancia me revuelca,

tanta lucha por los tiempos

y la muerte desgraciada sigue con su costumbre de no avisar que está cerca

si usted lo quiso así porque sabía que estaría en el trascender de la historia

vaya tranquilo

que un día nos encontraremos por ahí

después de la brisa”

 

En ambos textos podemos evidenciar la angustia permanente de esta sociedad que se va diluyendo entre las realidades personales, la incuestionable muerte y la esperanza que no quiere resultar herida.  También veremos en todo el poemario el juego con los espacios, las respiraciones en forma de lluvia y la belleza del texto sobre la hoja en blanco, aforismos y poemas breves con la contundencia de la poesía del decir.

 

El canto a la amistad incondicional se ve transversalizado por la mágica sombra de la lucha de los comunes, de los encuentros entre iguales, por la defensa de las ideas, por las pequeñas batallas cotidianas que emergen en los murales aderezados con la pobreza del bolsillo y las ganas de mantener la vigencia de una sociedad que ha venido a reconocerse entre los espacios vitales, como un pueblo que no se cansa de perseguir las utopías.

 

En el texto que da nombre al poemario, “Todavía no sé”, el poeta nos habla del camino de la lucha en este momento histórico, en la que la sociedad busca planteamientos lógicos y certezas para la continuidad de la idea de la transformación de la sociedad.  En este texto el poeta aparece como un gran Polifemo que no quiere ser blanco de la incapacidad de un Ulises, triunfador de mil batallas, pero quien no tiene dentro de sí el delicado arte de comprender las diferencias.

 

Nos dice el poeta:

 

“clarividencias paisajistas

el poetariado de esta culpa

las mil palabras de rebeldía

y unos cuantos poemas

 que todavía no sé.”

 

La enorme duda ante la vida, la cotidianidad, la convivencia, los cambios abruptos, la tolerancia que no termina siendo flexible se abre verso a verso en este poema que, sostenido en sustantivos y que nos enfrenta a la mecánica sociológica de nuestro empeño en seguir adelante, a pesar de que todavía no sabe, no sabemos pero seguimos en la construcción de una sociedad emergente.

 

¿Y qué es lo que hay que saber? ¿Cuáles son las esas enormes puertas que aún nos esperan para ser abiertas al ojo lector? ¿Cuál es la promesa de la palabra entre tanta incertidumbre? Muchas de estas respuestas las encontraremos en este libro que tengo a bien dejarlo en las manos de los lectores como una muestra de compromiso con la humanidad. Este libro se abre paso por sí mismo en cada texto.

 

Ingrid Chicote

2015


  • Share:

You Might Also Like

0 comentarios